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biografía3

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  A los 12 años era tiempo de empezar los estudios secundarios. Al regresar a Profondeville, perdí dos meses en el Colegio San Bonifacio de Bruselas. No pude inscribirme solito en el Colegio Saint Louis de Namur. Finalmente fuí a dar en el Ateneo Real de Namur, dónde mi madre me apuntaba ya en las clases de moral aïca. Al ver mis ojos enojados, se corrigió apuntándome en la clase de religión católica. Recibimos una formación académica bastante seria: me metí en la sección "Latino",  con un año de griego nomás para terminar el diversificado en Latino-Ciencias. Lo que era una buena preparación para la farmacia y la química o física en general. No dí a ser ingeniero, por volver a sentir la vocación sacerdotal a los 17 años de edad, después de una interrupción "adolescente" de 4 años.

Mi profesor de ciencias, Monsieur Leloup y señora que visité en 2008, durante las vacaciones en Bélgica. El aprecio es mutuo.

Los profesores del Ateneo en 1950.

 La formación recibida en el Ateneo Real de Namur me parece haber sido bastante buena. Mal acostumbrado desde la primaria, me bastaba poner atención y tomar bien mis notas, para que las clases se me quedaran sin necesidad de repasarlas. Que se hubiera logrado entonces, teniendo mejores técnicas de estudio y un apoyo, un seguimiento por la familia. Bastaba ver el texto en latin con un compañero en la mañanita para estar al nivel. También tengo que reconocer haber tenido una memoria a fuera de lo común; la memoria visual en particular. Bastaba ver mi cuaderno de notas con atención como para verlo detallado en mi imaginación el día de los exámenes. Me bastaba tener los puntos necesarios.

¿Cuantas veces no preparé los exámenes de otras materias, haciendo matemáticas? ¡Si! me lee bien: resolver ecuaciones de geometría analítica cuando había que preparar el exámen de biología por ejemplo.

 Llegando en la sección Latin-Ciencias, aprendí que las mujeres tienen técnicas superiores de estudio. Teníamos compañeras mujeres que contactaban por teléfono a los estudiantes varones, preguntándoles como habían resuelto sus problemas en sus deberes. Lo raro es que sacaban más punteo por medio de esas "movidas". Me admiro de la inteligencia superior feminina.

Me dieron finalmente mi diploma y así llenaba (con puntos "rapados") los requisitos para los pasos siguientes.


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